
Bueno ahora hablemos de algo muy importante q nos identifica hoy, q es parte de todo esto:
Como los indios se rehusaron a trabajar para los portugueses fue necesario importar esclavos negros, se formó una población mestiza. El barroco, expresión de un arte complicado y brillante tenía que encontrar campo fértil en esas mentes afectas a la apariencia, a lo exuberante. En un ambiente tropical, lujurioso y colorido tenia que desembocar fatalmente en un barroquismo furioso. Todo el entusiasmo constructivo se dedicó a la arquitectura religiosa.Los edificios jesuíticos representan lo más antiguo en la arquitectura del Brasil, son moderados, regulares, fríos, en medio de esa borrasca que caracteriza el arte en ese país. Para los europeos saturados de renacimiento el arte jesuítico supone la expresión y la aparición del Barroco, para el Brasil significa una etapa atenuada, casi prebarroca, que se interrumpe en 1759 a raíz de la expulsión de la Compañía.
A partir del momento en que sustituyó a Costa en la coordinación del grupo que desarrolló los estudios de Le Corbusier para el edificio sede del Ministerio de Educación y Salud, en Rio de Janeiro, Niemeyer desempeñó el papel principal en la corriente modernista que privilegiaba la expresión plástica. En 1947, el edificio sede de la Unesco, en Estados Unidos, proporciona una vez más a Niemeyer la oportunidad de compartir con Le Corbusier el proyecto definitivo que funde las propuestas independientes de cada uno de los arquitectos.
La influencia corbusiana es notable en las primeras obras de Niemeyer. Sin embargo, poco a poco el arquitecto adquiere sus marca: la levedad de las formas curvas crea los espacios que transforman el programa arquitectónico en ambientes inusitados; por tanto, armonía, gracia y elegancia son los adjetivos más apropiados para el trabajo de Oscar Niemeyer. Las adaptaciones que el arquitecto produjo conectando el vocabulario barroco al modernismo arquitectónico hicieron posibles experiencias formales con volúmenes espectaculares, que fueron concretadas por calculistas famosos, entre ellos el brasileño Joaquim Cardoso y el italiano Pier Luigi Nervi.
La arquitectura de Brasília, prevista en los esbozos con que Lucio Costa concurrió al concurso internacional de proyectos para la nueva capital de Brasil, fue el impulso definitivo de Niemeyer en la escena de la historia internacional de la arquitectura contemporánea. Las cúpulas cóncava y convexa del Congreso Nacional y las columnas de los palacios de la Alvorada, del Planalto y de la Suprema Corte, configuran signos originales. Añadiéndolos a las espectaculares formas de las columnas de la Catedral y de los palacios del Itamaraty y de Justicia, Niemeyer cierra la perspectiva ortogonal y simétrica formada por el ritmo repetitivo de los edificios de la Explanada de los Ministerios.
El uso de las estructuras en hormigón armado de formas curvas o cáscara y las exploraciones inéditas de las posibilidades estéticas de la línea recta, se tradujeron en fábricas, rascacielos, espacios para exposiciones, residencias, teatros, templos, edificios sede de empresas de los sectores público y privado, universidades, clubes, hospitales y equipamientos para diversos programas sociales. De estos temas sobresalen los siguientes trabajos: la Obra do Berço y su residencia en la Estrada das Canoas, en Rio de Janeiro; la fábrica Duchen, el edificio Copan y el Parque do Ibirapuera, en São Paulo; el conjunto arquitectónico de la Pampulha, con el Casino, el Restaurante y el Templo de São Francisco de Assis, en Belo Horizonte; el proyecto para el Hotel de Ouro Preto (Minas Gerais), el Museo de Caracas (Venezuela), la sede del Partido Comunista (París), la sede de la Editorial Mondadori (Milán), la Universidad de Constantina (Argelia) y el Museo de Arte Contemporáneo de Niterói (Rio de Janeiro).
La presencia constante de Oscar Niemeyer en el escenario de la arquitectura contemporánea internacional, desde 1936 hasta nuestros días, lo ha transformado en símbolo brasileño. Ha recibido innumerables premios y posee una vasta bibliografía, donde destacan títulos de su autoría y de Stamo Papadaki, además de varias ediciones temáticas de las principales revistas de arquitectura de Francia e Italia.
CONGRESO NACIONALARQUITECTO: OSCAR NIEMEYER"Es, sin duda, un referente de la arquitectura moderna brasileña y latinoamericana, con claras influencias de Le Corbusier. Su espectacularidad radica en su brillante composición volumétrica y la relación de escala del edificio con el vasto espacio circundante".Praça dos Três Poderes, Senado Federal, Prédio Principal
CATEDRALARQUITECTO: OSCAR NIEMEYER"La majestuosa e impresionante Catedral Metropolitana de Nossa Senhora Aparecida es un monumento de características únicas y un símbolo urbano de Brasilia, cuya singular y audaz estructura denota el genio de su arquitecto, Oscar Niemeyer. De forma circular, su espectacular volumen cónico, constituido por 16 pilares curvos entremezclados con vitrales, adquieren una semejanza a un volcán en erupción, que se ve magnificado con un amplio entorno y un interior sobrecogedor y místico".
En conclusion podemos decir que todo tiene un origen; un principio, un desarrollo y un final... pero todavia estamos en desarrollo, y al final aun no queremos llegar. Somos lo que somos por nuestros origenes que formaron una cultura, llena de tradiciones y floclores que nos identifican, que nos hacen crecer, evolucionar.
San Pablo tiene el Museo de Arte Moderno y el Museo de la Lengua Portuguesa.
La arquitectura brasileña ha destacado con arquitectos de impacto mundial desde el Aleijadinho (Antonio Francisco Lisboa), en la época colonial, hasta Oscar Niemeyer, en el siglo XX.




